miércoles 30 de septiembre de 2009
Volver al Putumayo...
Volver al Putumayo encierra muchas expectativas personales, recuerdos, afectos que se quedaron suspendidos en el tiempo, la posibilidad de acercarme distinto a esta tierra y sus gentes. Las mamas siguen alli, con sus huertos de medicinales, su paso lento, sus risas y su alegria a flor de piel, de esa piel arrugada por los años, el sol y las vivencias... volver, pero distinto, en espiral, con sentires y reflexiones acumuladas en estos casi tres años de recorrer otros caminos, conocer otras gentes, otras tierras, las mismas necesidades, la misma marginalidad, y que asombro, la misma capacidad de resistencia de nuestra gente, la misma calidez, campesinos, mestizos, e indigenas, jovenes, niños, ancianos y ancianas de mi pais.
